La Sierra de la Almijara es una zona que, por sus características geográficas y
metereológicas forman un hábitat incomparable para estar en contacto con la naturaleza.
La actividad se desarrolla a lo largo y a través del cauce del río que discurre por
un paraje de gran valor ecológico, con montañas agrestes que hacen que el río vaya en
parte, encañonado entre gigantescas paredes de piedra caliza que han producido estrechas
gargantas y barrancos donde las aguas se precipitan por hermosos saltos y cascadas que
abajo forman balsas y pozas de aguas transparentes y tranquilas donde podremos bañarnos.
Estaremos inmersos en una flora compuesta por la madreselva, el tomillo, la mejorana,
el romero,... que impregnan el recorrido de una fragancia especial y natural.
La fauna es variada con una gran riqueza ornitológica, reptiles protegidos, buitre
negro, jabalí y cabra montés.
Pasaremos por valles ondulados con fuertes pendientes entre verdes plantaciones de
frutas subtropicales como mangos, nísperos, aguacates y chirimoyas.